lunes, 4 de enero de 2016


LA NAVIDAD


Dos semanas mágicas en las que todo el mundo es feliz y alegre. Los niños ansiosos por los regalos y los padres comprándolos en el último momento. Los dulces y el turrón se apoderan de la despensa y el árbol de navidad ilumina el salón por la noche.

Decido escribir y publicar esta entrada después de Navidad, ya que os voy a proponer unos puntos de vista que me gustaría que reflexionéis.
Tristemente a medida que pasen los años la Navidad será menos mágica. Tan solo tengo 16 años y esto es lo que siento. Un gran ejemplo es en la cena familiar de Noche Buena. Cuando era pequeño esta comida era única, ahora siento que es una más. Además cada año suele desaparecer una silla o más de la mesa (gente que desaparece físicamente pero que perdura en nuestros recuerdos). Pero no todo es malo, también se colocan nuevas sillas algunas jóvenes y pequeñas, otras solo temporales... (personas pequeñas y falsos amoríos). Pero la verdad es que no me preocupo demasiado, ya que considero que esto es parte del ciclo de la vida.

Otro tema son los regalos. Abrir el envoltorio y encontrarme una pista de Scalextric con dos o más coches y después montarla y jugar con mi padre era una experiencia perfecta. Ahora hemos sustituido el Scalextric por sobres de dinero, que ahorro para un futuro. Pero tampoco creáis que es una gran suma de dinero, como mucho consigo recaudar cincuenta o cien euros.

Las cabalgatas de los Reyes Magos siempre serán especiales hasta una cierta edad. Cuando era niño me parecían espectaculares: muchos colores, fuegos artificiales, disfraces buenísimos, carrozas impresionantes y muchos caramelos volando. Ahora esto ya no sucede, ya que me doy cuenta que cada vez son peores. Ya sea por esta época impulsada por la crisis económica o simplemente porque veo las cosas desde otro punto de vista más formal y maduro.

Por otra parte encontramos la mentalidad consumista de la gente. Se calcula, que cada español gastará unos 684 euros en navidad (Fuente el diario El País). Dinero que van a parar a todo tipo de comercios, aunque principalmente serán los de electrónica, ropa y juguetería.

Para finalizar, explicaré el siguiente tema que aunque no está directamente relacionado con la Navidad, creo que es especialmente importante. Los anuncios de las colonias presentan a un chico o chica muy estereotipados. También, nos hacen creer que poniéndonos esas colonias conseguiremos mujeres y éxitos laborales en el caso de los chicos; mientras que en el de las chicas encontrarán su amor verdadero. Esto es completamente mentira, ya que una simple colonia no influye en nada salvo en el olor, que suele ser horrible.

1 comentario:

  1. Hola Josep, después de leer tu entrada, me he quedado pensando en esas Navidades en las que a mi también me entusiasmaba abrir los regalos y que ahora, como bien dices, son sobres de dinero. Ya por conseguir esto, he de decirte que has sabido muy bien, transmitir esos sentimientos. Otro aspecto que me ha gustado que comentaras es el consumismo navideño, aunque me hubiese gustado que hablar un poco más, aun así, enhorabuena.

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